Colorín sonrosado…

•mayo 26, 2015 • Dejar un comentario

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ELECCIONES MUNICIPALES 24 MAYO 2015

RESUMEN DEL ESCRUTINIO DE VALDEAVERO

Escrutado:          100 %

Concejales Totales:        9

Votos Contabilizados:   702         66.73 %

Abstenciones:  350         33.27 %

Votos Nulos:     24           3.42 %

Votos blanco:    21           3.1 %

VOTOS POR PARTIDOS EN VALDEAVERO

Partido          Concejales    Votos

PSOE                       5             314         46.31 %

PP                           3             219         32.3 %

PxL                         1             124          18.29 %

 

 

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Elecciones municipales en Valdeavero: ciudadanía frente a delincuentes políticos

•mayo 21, 2015 • Dejar un comentario

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El día 24 de mayo los vecinos de Valdeavero tendrán ocasión de elegir una nueva corporación municipal para los próximos cuatro años. Pero también algo más que el simple hecho de renovar nueve personas al cargo de la principal responsabilidad pública del municipio.

Estas elecciones locales y autonómicas llegan en uno de los momentos más significativos de nuestra reciente historia democrática: un nuevo reinado en la persona de Felipe VI; el chantaje constante a la Nación por parte del separatismo nacionalista; una crisis económica tan prolongada como inclemente en millones de hogares; una insoportable situación de corrupción política, económica e institucional, que está poniendo en peligro la viabilidad del propio sistema democrático, y que afecta de lleno a los dos grandes partidos de gobierno, pero no sólo a ellos; así como la irrupción de nuevas formaciones políticas, que articulando el malestar ciudadano, están llamadas a poner fin al bipartidismo trincante.

Con este contexto general planeando en picado sobre nuestro ámbito más doméstico, Valdeavero tiene ante sí una nueva oportunidad para definir el modelo de convivencia y sociedad del que desea dotarse en su futuro más inmediato. Sin embargo, la tesitura se ve condicionada y agravada por circunstancias específicas, que añaden una mayor consideración al dilema planteado de elegir una de entre las tres opciones que concurren a esta cita, sin descartar la opción de quedarse en casa y pasar de todo ello. El voto como la siesta, son decisiones soberanas e intransferibles.

La burda manipulación y estafa a la decisión ciudadana en las pasadas elecciones; el ejemplo de degradación institucional ofrecido a los ciudadanos, con tres alcaldes y alcaldesas distintos del mismo partido a lo largo de la legislatura, tras desalojar al elegido por los vecinos; la connivencia cómplice entre PP y PSOE en toda esta trama corrupta y el argumentario xenófobo e injurioso ofrecido para justificarlo; el inmovilismo en la acción municipal, pese a hacerse con el poder, de los dos partidos que han manejado el ayuntamiento los tres últimos años; el acuerdo mafioso adoptado previamente a estas elecciones por las cabezas de lista del PP y PSOE para repartirse el poder y apoyarse mutuamente, con tal que el tercero en liza no vuelva a ser alcalde de Valdeavero. Todo ello, en conjunto o por separado, son argumentos de peso como para tomarlos en consideración a la hora de decidir el voto.

Aun así, no hay lugar para muchas elucubraciones; a la evidencia de los hechos no siempre le corresponde las lógicas consecuencias; la endogamia familiar, las redes clientelares, los intereses y favores económicos subyacentes, unido al descoloque del recién llegado y el a mí plin de otros tantos, juegan a favor del inmovilismo y a favor del más de lo mismo. Pero también, sin necesidad de estar abonado al fatalismo, es un hecho cierto que existe la posibilidad de poner remedio a la degradación y estancamiento de Valdeavero, de ahí el creciente nerviosismo mostrado por PP y PSOE. Los ciudadanos de este pueblo, cuando muy pocos lo veían posible, ya lo hicieron la vez anterior, en 2011, cuando desalojaron al PSOE del gobierno municipal después de 12 años en la poltrona, hasta que desde un despacho de Madrid decidieron estafar su voto con la complicidad de algunos devotos locales, y desalojar al elegido por el pueblo, impidiéndole llevar a cabo el compromiso electoral con el que se presentó y ganó las elecciones.

Por otra parte, hay un lastre añadido en el que parecen no haber reparado los cabezas de lista del PP y del PSOE, ni aquellos que los jalean. Suponiendo que alguno de ellos fuera el nuevo alcalde, cualquier vecino de Valdeavero, independientemente de ser mayoría o minoría a la que gobernar, estaría entonces en su perfecto albedrío de mostrar por su representación, cargo y dignidad la misma o parecida que ellos ofrecieron al anterior alcalde elegido por la mayoría absoluta del pueblo. Es uno de los daños colaterales ocasionados cuando no se respetan y pervierten las mínimas reglas democráticas de convivencia, se daña de manera severa el respeto por las instituciones y sus responsables, tal es el legado que han dejado a los ciudadanos de Valdeavero, especialmente a los más jóvenes.

Qué consideración y respeto pueden demandar de sus convecinos los candidatos por el PP y el PSOE, que no han sido capaces de ganarse la vida en el ámbito privado y se presentan a estas elecciones para tener nómina y sueldo a costa del municipio, después de ser estos mismos individuos los que han quitado el pan a familias y vecinos del pueblo mientras han estado mamoneando en el ayuntamiento.

Así pues, todo ello hace de este momento electoral en Valdeavero un dilema entre dos partidos, PP y PSOE, que encarnan la corrupción que ha arruinado la Nación y envilecido la localidad, frente a otro partido, el PXL, con las manos limpias; dos candidatos que usurparon y estafaron en nombre del PP y PSOE la anterior voluntad democrática ciudadana, y un candidato, hoy por el PXL, que fue elegido alcalde por el pueblo y se presenta de nuevo con dignidad y honestidad a la libre y democrática decisión de sus vecinos. En definitiva, y muy a pesar de lo que debería de ser una sociedad mínimamente seria y responsable, Valdeavero decide este domingo 24 de mayo entre la impostura y fraude de unos delincuentes políticos o la determinación y el coraje ciudadano para liberarse de ellos.

 

Emblemática de campaña

•mayo 18, 2015 • Dejar un comentario

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Los procesos electorales son como las procesiones, donde cada cofradía saca su cristo, santo o virgen a pasear de la manera más vistosa para admiración del respetable devoto. En realidad, lo que se pone en juego es todo un conjunto de símbolos y significados abreviados de imágenes, palabras, formas y colores con los que llevar el mayor número de parroquianos al respectivo fervor.

En mi empeño por dar con una fórmula que ayude a interpretar de manera precisa los envoltorios y mensajes puestos a circular estos días de campaña electoral por los distintos contendientes, me vienen a la memoria los grandes autores de la literatura emblemática de nuestro Siglo de Oro, Covarrubias, Gracián, Saavedra Fajardo, entre tantos otros, que culminaron el modelo icónico-verbal refinado formulado en el s. XV por el humanismo renacentista, gracias a la obra de Alciato Emblemantum libellus. Según este modelo interpretativo, toda representación emblemática incluye tres partes principales para su comprensión: la inscriptio, es decir, el mote o lema que le da título, la pictura, el cuerpo o imagen simbólica que lo representa, y la suscriptio, declaración o epigrama que sirve de pie y explicación a la imagen.

Así pues, pasemos revista a los emblemas de campaña puestos en juego por los tres partidos concurrentes a estas elecciones municipales en Valdeavero.

Empezando por el mote, los del PSOE han elegido  “gobernar para la mayoría”, algo que no deja de ser totalmente contradictorio con su propia trayectoria, ya que se negaron a aceptar la mayoritaria elegida por los ciudadanos las pasadas elecciones, conspirando delictivamente contra ella toda la legislatura. Por otra parte, y esto es lo más preocupante, olvidan que desde que se adquiere la condición de concejal no se está al servicio de un partido, sino de todos los vecinos, aunque ellos entiendan que son todos los vecinos los que han de estar a disposición de lo dictado desde el sanedrín de su partido.

Los del PP han optado por un lema repleto de infinitivos que reza “trabajar, hacer, crecer”; demasiadas acciones consecutivas y simultáneas para el trio calavera que lidera la lista electoral, tan en contraposición a lo demostrado durante los tres años que han tenido ocasión de manejar el Ayuntamiento, supeditados al PSOE y a lo que se decidía fuera del pueblo.

Por su parte, el lema del PXL se sustancia en un “Valdeavero somos todos” y “comprometidos por Valdeavero, con las manos limpias”, que traslada una clara intención inclusiva, abierta, compartida, higiénica y proactiva referida al lugar específico de atención, no sobre abstracciones sin concretar; un aquí y ahora que no ofrece equívocos.

Respecto a la imagen ofrecida, más allá de los logos que distinguen las siglas de cada partido, con el del PXL como novedad en las citas electorales municipales del pueblo, cada uno de ellos se acompaña de una personificación concreta. En el PP, el medio cuerpo de perfil del candidato, visto junto a la rubicunda Cifuentes, no deja de evocar a la Bella y la Bestia, mientras que por separado, pesan más los tres infinitivos que la pequeña figura que ha de sustentarlos, ofreciéndose al espectador con una mueca de circunstancias. Vistos en conjunto, los del PP parecen sacados de una película de Berlanga, con ese toque desconchado y amontonado, como de andar por el patio de casa, perdón, quise decir de palacio.

El cuerpo elegible del PSOE se nos presenta en forma de pretenciosa orla gris, agrupados sus congregantes a modo de constelación de satélites alrededor de una estrella rutilante de mirada y rictus inquietante, la cabeza ligeramente ladeada, como poseída por el ansia y la soberbia que brota de unos ojos un tanto desencajados. Tacaños con el color, farragosos en la expresión y composición, han venido a utilizar las farolas “con la base podrida” de legislaturas socialistas pasadas, que decían en un pleno, para colgar el cartel de la candidata a una escala demasiado pequeña como para que pueda destacar en posición tan elevada.

Los del PXL utilizan, a modo de ironía añadida al significado inicial, la misma imagen del candidato que encabeza la lista con la que ganó las anteriores elecciones, formalito y mirando de frente. Son los que sin duda tienen una presencia general más colorista, cuidada y continuada de todas las ofrecidas, destacando el tamaño y situación estratégica elegidos para mostrar el contenido más vital y cohesionado de su mensaje político en la rotonda de acceso al pueblo. De hecho, son los únicos que se han tomado en serio estas elecciones municipales y los que han confeccionado un programa electoral para la ocasión, donde cada miembro de la lista tiene ocasión de manifestarse ante los vecinos.

Es significativo que los que tienen más recursos, PP y PSOE, son los que menos se han rascado el bolsillo para hacer llegar a sus convecinos de la mejor manera posible, el mensaje para que les otorguen el voto. Son roñosos y desdeñosos hasta para eso.

En lo referente a la declaración con la que completar lema e imagen, la cosa no está tan clara como a simple vista pudiera parecer.

Por un lado, la impostura política del PSOE, en su ansia por recolectar votos, le lleva a postularse como un partido más a la derecha que el propio PP; de hecho tienen tomada la sacristía y el cepillo de la iglesia (resulta esperpéntico cómo la ínclita socialista encargada de pasarlo por los bancos, dice eso tan cristiano de “a la iglesia hay que venir con dinero” a quien no afloja el óbolo). Conforme a su sentido oportunista, aparecen de repente apropiándose sin ningún pudor de los argumentos y actuaciones que han venido criticando e ignorando, con el falso mensaje de “recuperar la ilusión”, apelando ahora a la participación ciudadana, al AMPA (que en otra burda manipulación de su comisaria política socialista, convoca a una reunión ecuménica de las familias del pueblo para el día 20, en vísperas de las elecciones), a La Cardosa, al mismísimo Halloween, declarando amor y buena disposición hasta a las farolas, eso sí, solo para la mayoría, las minorías chitón o puerta.

Por otro, el PP, siendo el partido ganador de las pasadas elecciones y supuestamente el que ha gobernado el municipio los últimos años, se comporta como un partido ausente y silente, sin poner mucho empeño  en el proceso electoral, sabiendo que gane o pierda, el pacto lo tiene ya amañado con sus supuestos contrincantes socialistas desde Madrid. Si lo analizamos con detalle, los del PP, salvo en su etapa con Maitin, nunca han tenido vocación de gobierno en Valdeavero; incapaces de pensar en otra cosa que no sea su estatus y acomodo personal, como para tener que dar explicaciones de sus apaños en los plenos ante los vecinos; en realidad, les da igual quién esté en el Ayuntamiento y qué principios conformen dicha institución, acostumbrados a hacer de su capa un sayo. De ahí su indigencia programática y su dependencia de instancias externas a Valdeavero, que se concreta en su actual expresión cutre y servil.

Nos queda el PXL, que viene a señalar con claridad meridiana su posición respecto a la corrupción, la transparencia en la gestión diaria del ayuntamiento, la participación ciudadana y la atención a las necesidades concretas, que detallan en su programa electoral como prueba contractual con los vecinos.

Y poco más que señalar sin necesidad de apelar a la literatura y a la emblemática, para que cualquiera de los vecinos de Valdeavero sepa de lo que estamos hablando. Hace mucho que no quedan inocentes en este pueblo, pero mientras existan ciudadanos sigue existiendo la oportunidad de cambiar las cosas para vivir de una manera más próspera, justa y pacífica. Lo conseguimos una vez, y por eso nos lo arrebataron. Nadie dijo que vivir como ciudadanos libres viniera incorporado de serie por el simple hecho de meter una papeleta en una urna. Qué mejor ejemplo que Valdeavero; ficta religio, que diría Alciato.

 

El oráculo

•mayo 13, 2015 • Dejar un comentario

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Si todavía queda algún paisano que piense o se crea que en las elecciones municipales del próximo 24 de mayo van a competir tres partidos de distinto credo político por alcanzar el gobierno municipal de este pueblo, es que no se ha enterado o no se quiere enterar, pero conviene que se vaya espabilando para que no se le quede cara de panoli cuando quiera rascarse el chichón una vez superada la verbena.

No es que estén en liza electoral ahora mismo en Valdeavero tres opciones de diferentes tendencias políticas: un partido de izquierdas como el PSOE (disculpe el lector la risa floja), uno de derechas tal que el PP (perdón por la carcajada), y otro más a la derecha como el PXL (ojito al dato). Si me apura incluso diría que ni tan siquiera está en cuestión dirimir entre tres nombres propios. Nada de eso.

Salvo algún socialista despistado, hasta el propio Quintana sabe que quien encabeza la lista por el PSOE es al socialismo y al partido que la cobija lo que una tenia al intestino grueso donde prospera. No es por malmeter, puesto que de su escrupulosa desafección por tan longevas siglas da cuenta ella misma en las reuniones que mantiene a la caza desesperada de votos. Pero fue a ella a la que eligieron en el rosario sociata y no al gran timonel para encabezar el cartel. Cría grajas. De la misma forma que, independientemente del cariño filial y coleguil que profese el círculo de allegados por la criaturita, pretender que el cabeza de lista por el PP sea el alcalde de Valdeavero es como colocar a Belén Esteban al frente de la operación retorno después de vacaciones y esperar que transcurra todo con normalidad. Quedaría bizarro y cuore, pero no es el sálvame ni el candidato precisamente el príncipe del pueblo que requiere Valdeavero. Del tercero en discordia electoral podríamos decir que por mucho que sea coherente a principios y valores políticos en las duras y en las maduras, se lo montase bien mientras fue alcalde y haga unos programas electorales molones, no deja de ser un forastero, un extranjero.

En realidad, lo que hay en cuestión aquí y ahora no es más que la designación del capataz que ha de estar al cuidado de la finca por otros cuatro años, transcurrido el molesto trámite de hacer creer al ciudadano que decide con su voto, mientras los dueños del cortijo siguen haciendo caja con las rentas y plusvalías que el municipio y el ayuntamiento les viene procurando, dejando al populacho la pelea de gayos para que se entretenga en la red, al tiempo que va pasando por caja para asegurar el mantenimiento del redil y la paga de los caporales a base de impuestos, no lo van a poner todo ellos.

Así pues, no son tres, ni dos contra uno, ni dos en uno contra otro, los contendientes de estos días. De hecho, el verdadero protagonismo electoral lo reclama para sí el faro y mojón del ser y estar de Valdeavero, con el que no habíamos contado para tan señalada ocasión. No sabemos si por la pelusilla que ha causado el primaveral cartelón del PXL en la rotonda de acceso al pueblo, el moisés de Valdeavero no ha podido sustraerse a emitir su iluminado pronunciamiento electorero. Y es el caso gozoso que el oráculo de la feligresía socialista, el cancerbero de las esencias prístinas e inmaculadas de Valdeavero, ha tenido a bien posar su mano sobre la testuz del ungido con un arrobado mensaje progresista: para que Valdeavero siga siendo como siempre, todo amor, concordia y buen rollito, votad al Perejil. Todo un soberbio ejemplo de coherencia y responsabilidad contrastada a la luz de la trayectoria política de quien pocos meses antes manifestaba motu proprio voto para Maitín.

Si los caminos del Señor son inescrutables, no digamos los vericuetos y bambalinas de sus directores de escena, que se dan por aludidos a la mínima y se les aguza el viento a chamusquina cuando oyen la propuesta del PXL de auditar las cuentas municipales, con el fin de conocer en qué y cómo se han gastado los recursos municipales; no solo el debe y el haber, sino el tiene que estar. De tal forma que, ante la indigencia política mostrada por el PSOE y el PP, huérfanos de verdaderos líderes, el parto de los montes ha venido a alumbrar la quintaesencia programática del PPSOE de Valdeavero, toda ella caciquil, sectaria y retrógrada. Ya solo basta alimentar convenientemente la vanidad del roedor para que evolucione como los pokémon, de oráculo y repartidor de credenciales de valdeaverismo, a candidato de los encastes locales para las próximas elecciones municipales. Sería lo suyo.

No obstante, resulta irónico que el único candidato de los tres que hace campaña política y se esfuerza por hacer llegar sus propuestas a los vecinos, pretendan despacharlo desde fuera señalando que es un “incendiario” y que “actúa movido por el rencor”, cuando de los tres es el único que no tiene nada que temer y nada que deber, con auditoría o sin ella, para presentarse de nuevo dignamente ante sus convecinos y ponerse a su disposición conforme al mandato democrático que estimen más oportuno, no según acuerden previamente en un despacho de Madrid.

En cualquier caso, hay algo incuestionable que debemos agradecerle los vecinos de Valdeavero a Maitín, especialmente sus más encarnizados enemigos y detractores, oráculos incluidos, y es que gracias al  compromiso ciudadano y político demostrado durante más de doce años, cada uno de los vecinos de esta pequeña comunidad ha tenido la oportunidad de retratarse de manera precisa y cierta conforme a la escala de valores que rigen en lo más íntimo de cada cual, no solamente en el lábil y cínico postureo político. Con su actuación pública ha venido a remover el légamo más profundo que conforma la localidad, sacando a la luz las pulsiones escondidas y decantando los nombres propios que vienen impidiendo la prosperidad del municipio, afanados como están en que Valdeavero siga siendo lo de siempre como siempre por los de siempre.

Ya le digo yo a usted que después de esta baza, nunca máis.

La compraventa de Valdeavero

•mayo 8, 2015 • Dejar un comentario

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Cuando creíamos haberlo visto casi todo, el panorama político de Valdeavero, por llamarlo de alguna manera, todavía es capaz de mostrar una cota más honda de iniquidad y desprecio por los principios de convivencia democrática elementales, que se supone rigen la vida pública nacional, regional y local, no digamos si atendemos a la catadura personal de los que protagonizan tamaña fechoría.

Si Valdeavero ha sido capaz de ofrecer en esta legislatura el espectáculo político más degenerado a lo largo de la historia de los ayuntamientos democráticos, lo sucedido con ocasión de las próximas elecciones municipales previstas para el próximo 24 de mayo, antes incluso de que éstas se celebren, es directamente la Gran Estafa jamás organizada contra esta localidad por el Partido Popular y por el Partido Socialista Obrero Español.

Los hechos más relevantes que certifican afirmación tan rotunda son los que siguen.

A principios de este año quedó concertada la compraventa de Valdeavero en la calle Génova de Madrid, sede del PP nacional y regional, entre los candidatos todavía oficiosos a la alcaldía de Valdeavero por el PP y el PSOE, esto es, entre Felipe de la Riva Barroso y María Luisa Castro Sancho, en presencia de responsables regionales del Partido Popular; de tal forma que conscientes del desgaste sufrido durante estos últimos años, los anfitriones ofrecían el apoyo a la invitada para ser la próxima alcaldesa del pueblo, y ésta en contrapartida, a mitad de la nueva legislatura, confirmaría incluso su pase a las filas del PP. A cambio, los dos convidados de piedra podrían  adjudicarse nómina con cargo al presupuesto municipal para los próximos cuatro años, al tiempo que dejaban pudrir la actual legislatura, como así puso de manifiesto el vergonzoso espectáculo del último pleno, donde los implicados se daban el piquito y se lanzaban pellizcos de monja, recordando los viejos tiempos de juventud y el pingüe futuro que se les ofrecía al alcance de la mano. Todo lo necesario con tal de que Maitin, bajo ningún concepto, ni aun siendo el candidato más votado, pueda hacerse de nuevo con la alcaldía de Valdeavero, si así lo estiman los ciudadanos en las próximas elecciones municipales de mayo.

Para redondear el plan, Jaime González Taboada, el encargado de repartir el pastel de la inversión de la Comunidad entre los municipios madrileños, el mismo que acudió a la famosa asamblea del PP en el pueblo para arreglar las cosas “en una semana”, el que decía que “el cubano” era un mirlo blanco inesperado tras ganar por mayoría absoluta las elecciones municipales de 2011, el pretoriano que ha colado la doña Esperanza Aguirre de número tres para marcar a Cristina Cifuentes en la lista del PP por la Comunidad de Madrid, buscó la manera de entrevistarse en dos ocasiones con Maitin con una finalidad clara: advertirle que desistiera de presentarse a las elecciones municipales en Valdeavero y mucho menos por el PXL, puesto que eso dificultaba el acuerdo alcanzado en Madrid; en su pretensión, incluso llegó a proponer buscar algún acomodo en el entramado de la Comunidad si se prestaba al enjuague.

La breve secuencia de lo apuntado, sin necesidad de adjetivar en exceso produce tal estado de nausea que cualquier apreciación, a poco que se conozca lo sucedido en este pueblo durante los últimos años, no  deja de resultar vomitivo hasta para el vecino y ciudadano más indolente y ajeno al mamoneo.

El lector podrá dudar del relato y plantear las cautelas que considere; yo me limito a anotar los elementos más significativos del argumentario puesto encima de la mesa por el principal testaferro genovés encargado de llevar a cabo la operación, para quien pueblo, vecinos y contendientes son piezas prescindibles e intercambiables de un tablero donde rige otro tipo de consideraciones más sustanciosas, y a quien no le preocupa lo más mínimo desvelar la estrategia y las piezas implicadas, con tal de alcanzar el objetivo final y hacer valer su impúdica y ensoberbecida impunidad mafiosa.

Así pues, antes incluso de empezar formalmente la campaña electoral, tanto PP como PSOE, lejos de rectificar su deriva corrupta e incívica, persisten en tratar al conjunto de los vecinos de esta pequeña población madrileña como vulgar mercadería, a la que solo le resta el ejercicio mecánico de depositar una papeleta dentro de una urna, sin que importe mucho ni poco lo que el resultado final de ese acto personal, libre y soberano de ciudadanía pueda expresar al final de la jornada. El pescado ya lo han comprado y vendido en la lonja exclusiva de la calle Génova. Solo falta que tenga lugar la pantomima electoral en curso para blanquear la condición criminal de su actuación anterior y actual, e imbuirse, ahora sí, del manto democrático ciudadano que han venido despreciando hasta ayer mismo, pero que a partir de entonces les ha de permitir hacerse a un tiempo con la patente de corso y la coartada. Si logran ganar, de ahí los temblores y sudores fríos que padecen.

En cualquier caso, que los vecinos y electores de Valdeavero desconozcan no solo la compraventa anticipada de su voto, sino también la de su condición de ciudadanos, la del futuro de sus hijos y la prosperidad de sus hogares, es algo que desde ahora tiene aviso y llegado el día de arras, incluso remedio.

Sin embargo, existe un hecho de relevancia política que debería ser aclarado ahora que entramos en harina electoral para conocimiento general del vecindario, toda vez que PP y PSOE tienen dispuestas sus respectivas candidaturas, a rebufo de la iniciativa que, al margen del amaño genovés, viene desarrollando el PXL en el pueblo. La cuestión es sencilla, afanosos como están estos días preparando yincanas infantiles y visitando las casas como pareja de secta en apostolado: ¿conocían los integrantes de las listas electorales del PP y del PSOE la compraventa realizada a principios de año en la calle Génova por sus respectivas cabezas de lista?; si la desconocían, no pasarían de tener la condición de cínicos incautos, de paganos a escote de unos gastos electorales realmente innecesarios si nos atenemos al amaño, y de comparsa de los mismos individuos que burlaron la voluntad democrática de los vecinos; si la conocían, con su decisión de participar en las listas dejan de ser una voluntariosa comparsa para pasar a convertirse en secuaces cómplices de un mayor crimen ciudadano con premeditación y alevosía, estafando doblemente el voto de los partidarios de sus respectivas formaciones.

A quienes encabezan ambas listas cabe sumarle el agravante de persistir, reiterar e incrementar el delito ciudadano que han provocado y alimentado durante este tiempo, pretendiendo erigirse en pacificadores después de arrasar todo principio y respeto democrático. No cabe mayor grado de encanallamiento y cobardía en sendos personajes.

Sea como fuere, definitivamente, quedan expuestos a la luz pública todos los judas y fariseos en hermanada compaña para repartirse las treinta monedas en las que han tasado el precio de esta humilde comunidad, con el encargo añadido de comprar a cambio el “campo de sangre” donde sepultar a los extranjeros.

Se podrá decir más largo o mostrando preferencia por algún otro Evangelista, pero no sé si mucho más explícito.

Pasarela electoral de primavera

•mayo 6, 2015 • Dejar un comentario

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La irrupción de nuevas formaciones a izquierda y derecha en el entramado bipartidista que controla la política española de las últimas décadas, ha sido pareja al insoportable hedor que la corrupción y la gestión de la crisis económica protagonizada por los dos principales partidos de la Nación, PP y PSOE, han ocasionado en el conjunto de la ciudadanía.

Sin embargo, el panorama ha venido a confundirse más que a enriquecerse. No solo se amplían y renuevan los extremos, sino que surgen marcas blancas de las ya existentes, con la dicotomía tradicional entre izquierda y derecha cada vez más difusa y acomodaticia, transversal, dicho así en jerga actualizada. Rasgo común a todos ellos en estos momentos es el reparto del poder en las respectivas sedes centrales y franquiciadas, conscientes de que ya nada volverá a ser como hasta ahora, de tal forma que incluso el más lila trata de estar en la mejor posición de partida a la hora de pillar cacho en el nuevo tablero del monipodio nacional que se avecina a partir del 24 de mayo.

En realidad, hay un exceso de ruido pautado por la corrupción, más que de novedades.

Si atendemos a nuestra siniestra, a los soviets y comités de toda la vida los podemios lo llaman ahora “círculos”, ya ni asambleas. No deja de tener su aquel; no hay intento de regeneración política alternativa que no incluya inexcusablemente una alegoría circular con su noria y burro incluidos para ilustrar el procedimiento que siempre nos quiere llevar por el ronzal del eterno retorno; lo que va del círculo virtuoso al círculo vicioso. Cuando además, la inspiración con la que se significan la plagian del anuncio comercial de un torneo de fútbol, y la financiación de la movida la costean los ayatolás persas y el pajarito chavista venezolano, apaga y vámonos. Como si no conociéramos ya la trocha y los cangilones con los que llevar el agua al huerto, compañeros. El neo bolchevismo postmoderno por mucho que se vista de twitter y facebook, lleve coleta y base su estrategia en un juego de tronos catódico, momia de Lenin se queda.

En cualquier caso, lo que la vida ciudadana ha de agradecerle a los podemitas es haber sido quienes de una manera más intensa han provocado el canguelo en muchos despachos y pesebres, y los que mejor han actualizado el viejo espectáculo de las luchas intestinas entre los que huelen poder y van a tener oportunidad de repartir pomada, mamandurria y bacalao a costa del presupuesto público desde el lomo del leviatán.

La diestra del círculo, con permiso de la geometría asimétrica, está menos definida y algo más confusa y repartida.

Ciudadanos ha sido el ejemplo más honesto de regeneración política en el ámbito catalán, con su líder Albert Rivera sembrado en el Parlament desmontando la falacia nacionalista de Artur Mas. Sin embargo, el salto a la política nacional está convirtiéndose en un coladero indiscriminado de peperos, upeyderos y sociatas tibios, al acecho de la oportunidad de instalarse en el machito que no pudieron conseguir en las organizaciones madres en las que hasta ayer muchos de ellos estaban integrados. Cuando desde Ciudadanos se esfuerzan en señalar que “no somos el Podemos del PP”, vienen a ratificar inconscientemente su verdadera contradicción interna a nivel nacional, al igual que IU ha venido a sucumbir a manos de su propia marca blanca podemita.

De manera más minoritaria y localizada, encontramos a Vox, surgido del núcleo más emocionalmente ligado al PP, animado por los que se sienten traicionados en los principios y valores hasta ahora señeros del partido matriz, en especial en cuestiones como el aborto, el trato dado a los terroristas y el reconocimiento a las víctimas.

A los de UPyD les ha bastado una legislatura para ver consumida la llama del regeneracionismo que prendieron en la vida política nacional, donde los personalismos a la hora de establecer acuerdos o definir posicionamientos claros han llevado a la fractura de la formación y a unas alianzas o falta de ellas erráticas, que como en el caso de Alcalá de Henares, les ha ido restando credibilidad, con un trasvase constante de afiliados hacia Ciudadanos principalmente, y un estancamiento cuando no retroceso en las expectativas electorales, como les he sucedido recientemente en Andalucía.

Si UPyD y Ciudadanos aspiran a ocupar el centro regeneracionista y Vox se ubica a la vera escindida del PP, el horizonte más nítido de la derecha española, a diferencia de la amalgama actualizada de la izquierda sociológica que representa Podemos, sigue fragmentada y atomizada en grupos minoritarios, si bien empiezan a ser significativos a nivel municipal, como España 2000, también en Alcalá de Henares, por citar otro ejemplo próximo, dentro de unos parámetros con una base patriótica y social, crítica respecto al predominio burócrata de Bruselas, que caracterizan a la nueva derecha europea.

Como partido a destacar dentro de la derecha política española se sitúa el Partido por la Libertad, PXL, que lejos de incidir en personalismos y ocurrencias ideológicas tópicas, ha hecho de la lucha contra la corrupción política e institucional y de la reivindicación del Estado de Derecho como instrumento para combatirla su más activa propuesta política, de la mano del sindicato de funcionarios Manos Limpias, cuya iniciativa en los últimos años ha sido la más incisiva, al tiempo que la más silenciada por los medios en la vida política nacional, denunciando y personándose en los casos de corrupción pública más sangrantes de los últimos tiempos: falsos ERE en Andalucía, tarjetas black en Bankia, la fortuna de los Pujol, el caso Noos, el caso Bárcenas, el caso Rodrigo Rato o contra la hoja de ruta independentista de la Generalitat, por anotar los más actuales. Un catálogo del saqueo a diestra y siniestra que sitúa al PXL fuera de la catalogación simplista de derecha extrema con la que se quiere despachar a la formación que más quebraderos de cabeza viene ocasionando a la casta política y económica que ha arruinado a la Nación.

Sobre este contexto general, la presencia del PXL en Valdeavero tiene sus propias peculiaridades que conviene reseñar. Cierto es que a Maitin le venían cortejando desde hacía tiempo distintas formaciones políticas, especialmente Ciudadanos, que se había reservado hueco en el pueblo a través del encargado de la agrupación local de Protección Civil, cuya página web  era el escaparate descarado de este partido político. La constatación de que ni el responsable de Ciudadanos de Alcalá de Henares tenía la menor idea de qué política de pactos iba a plantear la formación para las próximas elecciones, cifrando el resultado a lo que decidiera el encargado del asunto en Madrid, y una inconsistencia programática y de referentes políticos claros frente a la corrupción política e institucional, no aventuraba nada serio ni de fiar después del fiasco pepero en el pueblo. De hecho, la misma persona que se postulaba como cabeza de Ciudadanos en Valdeavero ha terminado como el rosario de la aurora antes de empezar su apostolado político, abandonando esta formación para fichar por un grupúsculo inédito que se presenta en Alcalá de Henares, tras no conseguir el puesto deseado en la lista de Ciudadanos que concurre a la ciudad complutense. Para hacerse una idea de cómo está el patio de vivales y oportunistas de toda clase y condición en estos tiempos que  corren.

En cualquier caso, si hoy existe el PXL en Valdeavero es porque los dos principales partidos que hasta la fecha se han repartido la poltrona municipal, PP y PSOE, no solo han menospreciado al principal destinatario de su razón de ser, los ciudadanos, sino que han renunciado a sus propias señas de identidad política, confundiéndose hoy en una misma fraudulenta trama concertada. De tal manera, que en los últimos doce años el único objetivo que han planteado ambos partidos a los vecinos de este municipio ha consistido en acabar de una u otra forma con la única persona que, bien en la oposición o bien en el gobierno del municipio, conforme han decidido los vecinos en cada ocasión, se ha negado a convertir el Ayuntamiento en  instrumento al servicio de negocios particulares.

Carentes del más mínimo contenido y personalidad política (no quieren hablar de política, pero están hambrientos por mandar), el PP y el PSOE de Valdeavero han venido haciendo uso y abuso de la difamación, el chantaje, el racismo y la xenofobia como principales argumentos puestos a circular contra todo aquel que no le ríe las gracias y las ganancias, llevando la vida municipal a cotas inimaginables de encanallamiento. Con semejante comportamiento no solo niegan la mayor que le quieren adjudicar a Maitin de estar al frente de un partido de extrema derecha racista y autoritario, siendo él un “extranjero cubano” y el alcalde elegido democráticamente por la mayoría de  los vecinos, sino que ellos mismos se sitúan a la luz de su actuación en los últimos años, como una banda de pistoleros políticos de la peor catadura facciosa.

Tras la expulsión de Maitin del PP (que él mismo había reconstruido prácticamente de la nada desde 2006 y llevado a la mayoría absoluta en 2011), por no entrar en el juego de intereses corruptos de personas ajenos a las  necesidades de los vecinos, y negarse a renunciar al programa con el que ganó las municipales, lejos de darse por liquidado ha optado por formar parte de una formación política que pone la lucha contra la corrupción y la transparencia en la gestión como prioridad inexcusable en la vida pública. Por eso y porque así lo entendieron y decidieron más vecinos dispuestos a superar el lamentable estado de Valdeavero. Otros con igual responsabilidad política y municipal optaron por abandonar al pueblo a su suerte, dejándolo todo al pairo de los lodos que nos han anegado a día de hoy. Lo que va del PSOE de anteayer al de hoy, y de la caricatura del PP de ahora al de aquel que ganó las elecciones en 2011.

No deja de resultar significativo que a la única persona con capacidad política a día de hoy en el municipio (me remito a la pólvora genovesa de tan alto calibre utilizada para liquidar la pieza a toda costa), elegida por el pueblo para ser su alcalde, es a la única a la que se le ha venido impidiendo ejercer la responsabilidad pública otorgada por los ciudadanos, de manera fraudulenta y delictiva por parte de los dos partidos que actualmente encarnan en Valdeavero, al igual que en la Comunidad y en el conjunto de la Nación, las más altas cotas de corrupción pública que hemos sufrido en nuestra historia reciente.

Incapaces de diferenciar sus estructuras políticas de sus familias mafiosas, PP y PSOE, independientemente de la escala en la que maniobren, han venido a propiciar una respuesta ciudadana a izquierda y derecha. A estos nuevos partidos que fragmentan el bipartidismo sangrante les corresponde dar salida a las acuciantes demandas planteadas por la sociedad española, al tiempo de obligar a la pareja corrupta de hecho que conforman PP y PSOE a regenerar sus estructuras y representantes, so riesgo de perder todo su capital político y desfilar por el juzgado más que por los reservados que acostumbran frecuentar.

En los municipios donde el roce es más frecuente y la perspectiva es de alcance inmediato, los escrúpulos y motivaciones se aplican no tanto a las siglas que acompañan, cuanto a las personas que las lideran. No obstante, la decisión del PP y del PSOE de presentarse ante los ciudadanos en una nueva cita electoral con los mismos individuos que negaron la última voluntad democrática de los vecinos de Valdeavero, unido  al chorreo diario de trinques inauditos protagonizado por miembros destacados de sus respectivos partidos, más allá de una irresponsabilidad manifiesta frente a los ciudadanos, les  instala definitivamente en una concepción delictiva y fraudulenta de la política y de la misma democracia.

Ante el lamentable estado de la Nación, cualquier fuerza política, independientemente de su querencia, que pretenda aparecer ante los ciudadanos y que no haga de la lucha contra la corrupción uno de sus principales objetivos, quedará tarde o temprano anegado por las cloacas de un sistema que no puede aguantar por mucho más tiempo esta ruina y saqueo constantes a costa del sacrificio de muchos millones de españoles sin trabajo, progresivamente empobrecidos y sacrificados, sin horizonte ni ilusión, y cada vez más asqueados y desconfiados de todo lo que huele a política.

Si ayer era una cuestión de simple higiene cívica derrotar en las urnas  los desastrosos gobiernos socialistas de ZP, que arruinaron más si cabe la Nación con una gestión irresponsable de la crisis, negando su existencia hasta el último instante, hoy es una cuestión de supervivencia del conjunto del sistema democrático que nos hemos dado los españoles, poner coto cierto a la corrupción de los dos principales partidos, PP y PSOE, inexcusables deudores de nuestro incierto aquí y ahora.

El temblor

•marzo 29, 2015 • Dejar un comentario

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El pasado 23 de febrero tuvo lugar un movimiento sísmico de 5’2 en la escala Richter, con epicentro en la localidad albaceteña de Ossa de Montiel, cuyos efectos se dejaron sentir por buena parte de Madrid; puedo dar fe de ello en primera persona cuando aquella tarde, los alumnos que nos encontrábamos en la Escuela Diplomática interrumpíamos la clase de la profesora, preguntándonos incrédulos unos a otros si era cierta la leve, pero evidente y extraña sacudida que acabábamos de experimentar.

No es la primera vez que tengo que vérmelas con un terremoto. Recuerdo que la primera misión que me encomendaron cuando llegue al Gobierno Civil de Burgos después de aprobar la oposición como “técnico en riesgos naturales y antrópicos” (así y más largo aún se llamaba la cosa), fue la de realizar un informe sobre el extraño sismo ocurrido en un pequeño pueblo del páramo de Masa, donde se había tambaleado hasta la torre de la iglesia. Aquello, contra lo que pudiera parecer evidente, tuvo más de antrópico que de natural.

Más acongojante fue mi estancia en México DF, junto a otros compañeros de la Universidad de Alcalá, que habíamos acudido allí con la determinación de completar nuestras respectivas tesis. Al llegar la primera noche a la ciudad nos alojamos en un hotel en pleno centro con la estructura inclinada, como si se tratara de un barco, vestigio varado del trágico terremoto sufrido por la ciudad en 1985, rodeado de edificios igualmente inclinados en mayor o menor medida, muchos de ellos abandonados.

Viene al caso esta rememoración sísmica particular toda vez que hasta en el recóndito Macondo madrileño de Valdeavero se ha dado la oportunidad de documentar un movimiento telúrico singular acontecido pocos días después del tembleque manchego, que por nuestras latitudes pasó totalmente desapercibido.

A los pocos días del suceso, el Partido por la Libertad de Valdeavero difundía a través de su boletín político las primeras propuestas para el pueblo, y lo que en una primera instancia daba forma concreta a las necesidades del municipio y ponía nombre propio a las personas dispuestas a afrontarlas, ha ocasionado un inusitado temblor, cuyas ondas sísmicas todavía están produciendo réplicas y sacudidas por todo el pueblo.

Entre las iniciativas recogidas en el boletín figura la realización de una auditoría de las cuentas y gestión municipal sin coste alguno para el municipio, llegando a solicitar responsabilidades patrimoniales sí hubiera lugar a ello; algo por otra parte preceptivo para cualquier Ayuntamiento cada año ante el Tribunal de Cuentas. Pues como si hubieran mentado a la bicha. Desde entonces, un cimbreo extraño se ha apoderado de alguna de las crujías más carcomidas de la localidad y del consistorio, disparando las alarmas.

El temblor ha provocado que los que vienen alimentando el incendio institucional desde el primer pleno municipal se ofrezcan ahora de bomberos abnegados para la próxima legislatura, en previsión de que el chiringuito se les colapse sin estar a cubierto. Ha obligado también a asear la habitual imagen roñosa del PSOE, que ahora se reparte impresa y a color, incluso entre los vecinos de La Cardosa. Por su parte, los pirómanos púnicos-gurtélidos del PP se han  conjurado en una novena de hermanísimos para hacer frente a los forasteros que invaden la localidad y pretenden, según su cerril caletre, apartarles del pesebre. Al final, el  PPSOE constituido en Valdeavero tras el temblor ya cuenta con costaleros y catecismo para la procesión que se avecina, toda vez que los hunos  copian el programa ofrecido por los hotros en las pasadas elecciones, mientras unos y otros han desistido de cumplir cualquiera de los compromisos ofrecidos en su día a los vecinos con sus respectivas siglas.

Un vaivén en suma, que agrieta el frontispicio delictivo en el que se han instalado, y que en mitad de la escombrera que tan afanosamente han acumulado, nos permite concluir que quienes se presentan hoy en Valdeavero bajo las siglas del PP y del PSOE son la misma y reiterada estafa, pero más burda y obscena, con la pretensión añadida de blanquear el corrupto comportamiento seguido estos años con una pasadita por las urnas, en la creencia de ver así absuelta su responsabilidad criminal cometida contra la voluntad ciudadana durante otros cuatro años.

En mitad de toda esta desolación no dejan de ser significativas las palabras pronunciadas por el Papa Francisco en su reciente visita al epicentro mafioso de Nápoles: “la corrupción es sucia y la sociedad corrupta apesta. Un ciudadano que deja que le invada la corrupción no es cristiano, ¡apesta!”. No hay incienso suficiente en Valdeavero para mitigar el tufo que desprenden los perfumistas de la corrupción a la que unos cuantos espabilados pretenden seguir abonados.

Con todo, las consecuencias de este terremoto local a propósito del boletín del PXL no es nada comparado con el verdadero temblor que está por aflorar a la superficie a cuenta del PP y del PSOE. La subsidencia tectónica ya ha tenido lugar y son conocidos el origen y componentes de las piezas implicadas; aunque el alcance de los daños previstos no está del todo asegurado, lo que sí resulta cierto antes de empezar la campaña electoral es que los únicos damnificados serán los ciudadanos de Valdeavero.