Los gatoflaúticos

•marzo 16, 2015 • Dejar un comentario

CARTEL GATOS OK.1.

 

Apenas se va perfilando la primavera a nuestro alrededor y el ambiente tiende a impregnarse de sensaciones tan vivaces como empalagosas, capaces de desencadenar todo tipo de alergias, brotes y sarpullidos en su intento alunado por hacerse presente ante el inexcusable ciclo de la vida.

Así, con la insistencia innata del equinoccio floral, los hasta ayer mismo considerados gatoflautas, hacían pública una segunda convocatoria del festival musical Rock&Roll Miau, con el propósito de recaudar fondos en favor de las colonias felinas del pueblo. Una iniciativa doméstica, lúdica y ciudadana que sin embargo, refleja y explica el lamentable estado cívico del municipio.

Haciendo un breve ejercicio de memoria, la primera edición de esta actividad en 2014 supuso uno de los mayores éxitos de convocatoria y diversión surgido de una iniciativa ciudadana autónoma a lo largo de toda la legislatura, sin contar la carpa de Halloween y el Belén viviente de 2011, que contaron con el apoyo municipal de entonces; también el más inesperado, y por ello, el que más preocupación produjo. Primero porque la organizaban y promovían las dos asociaciones que habían instado al Ayuntamiento a abrir un registro municipal de entidades que regulara la participación ciudadana en el municipio, en el intento de poner fin a la arbitrariedad y discrecionalidad con la que se venía y viene conduciendo el Ayuntamiento al respecto. De ahí que desde el PPSOE que usurpa la corporación se diera la consigna de boicot con la excusa de que el acto estaba politizado. Resulta revelador remontarse a las prevenciones y melindres que la secretaria del PSOE y presidenta del ampa ponía por aquel entonces a un padre y miembro también de las asociaciones convocantes, para no informar de la actividad benéfica gatuna en el ampa, no fueran a confundirse de mascota los padres.

Por otra parte, el inesperado éxito sentó tan mal a algunos de los cafres habituales, que a las pocas semanas la mortandad felina por envenenamiento se hizo de lo más evidente en el pueblo. De entre todos los que colaboraron desinteresadamente en aquel acto, fue la presencia de Maitin al cuidado de la barbacoa, lo que llevó a otros a señalar que en realidad se trataba de la presentación de la lista electoral de un nuevo partido, el de los gatoflautas; que se sepa, por su colaboración en el Belén viviente a nadie le ha dado por concluir que iba a crear el partido de los belenistas.

Sin embargo, la primavera a punto de estrenarse tiene algo de especial y novedoso, que hace de Valdeavero el escenario de una gatomaquia en celo electoral, convirtiendo lo que ayer eran arañazos en maullidos y ronroneos condescendientes.

El por saco municipal no es que haya variado de entonces a hoy; desde que se solicitara la dependencia municipal para el acto el 29 de enero, a la fecha prevista de celebración el 21 de marzo, las pegas y recaditos han sido sucesivos, y eso que la cosa tiene carácter benéfico, cuando a otros particulares y agrupados se les viene facilitando de un día para otro todo tipo de infraestructuras e incluso personal municipal. No obstante, la proximidad del momento electoral ha supuesto que toda congregación ciudadana, independientemente de la efeméride, santo o aquelarre que convoque, se convierta en caladero partidista. Resulta curioso que después de los últimos años, donde ninguno de los dos partidos que se reparten el cadáver municipal han llevado a cabo la más mínima convocatoria pública, se apunten ahora a un bombardeo a ver que pillan.

En realidad, habiendo dejado patente a lo largo de este tiempo su indigencia política y municipal sobre una actuación delictiva totalmente injustificada, enmarcada en un panorama nacional, autonómico y comarcal trufado de corrupción, que en nada tiene que envidiar lo aborigen, el PPSOE de Valdeavero adopta ahora un perfil bajo, a remolque una vez más del son cubano, y hacen ofrecimientos efusivos públicos y personales de atender las propuestas de las iniciativas ciudadanas que ayer despreciaban, obstaculizaban y ninguneaban con el sectarismo que les caracteriza.

Así es que, puestos a hacer política felina, lo que interesa al ciudadano en general y en especial a quienes organizan el acto, no es tanto atender a los maullidos simulados de hienas y buitres oportunistas, como que los partidos políticos se pronuncien con claridad respecto a la carencia que esta iniciativa pone de manifiesto en el pueblo. Del PP y del PSOE ya sabemos que su actuación ha venido siendo y es la de no hacer nada, así como la de ignorar el problema y la demanda. Del resto de los partidos en liza todavía no hemos oído ni miau.

Anuncios

Atlética juventud

•febrero 16, 2015 • 1 comentario

IMG-20150214-WA0001-2

El esfuerzo físico y mental junto al empeño por aprender y la determinación por conseguir lo que se desea, son algunos de los valores ejercitados desde este minúsculo rincón madrileño, que tarde o temprano terminan por dar sus frutos, especialmente en las generaciones más jóvenes de la localidad. A ellos les corresponde el trabajoso reverso de un pueblo abocado a la derrota de sus mayores, entre otras razones, por haberles dado la espalda y abandonarlos a su suerte, si no fuera por la desatada vitalidad de algunos excepcionales ejemplos. Javier Martínez Madruga es uno de ellos, y desde el pasado sábado flamante subcampeón de la CAM en lanzamiento de jabalina, dejando constancia de un prometedor futuro deportivo. Salud y fortuna a los atletas victoriosos.

Matonismo de secano

•febrero 11, 2015 • Dejar un comentario

imgla naranja mecanica2

“Hay una conducta peor que intentar deslegitimar al rival: deslegitimarse a uno mismo y a la institución en que uno se incardina o representa. Sucede esto cuando se utilizan los insultos, las amenazas y las gesticulaciones tabernarias  en vez de los argumentos, las preguntas o las conclusiones, por más contundentes o radicales que puedan ser estos últimos…. Hay otros que también tienen responsabilidad en el suceso: quienes no han impedido sus excesos o no los han criticado con nitidez”. Con estas palabras tan elocuentes y bajo el título de Matonismo, se pronunciaba un editorial del diario El País en noviembre de 2013, a propósito de las formas y el fondo de quienes ostentan responsabilidades públicas, adquiridas además gracias al juego político democrático.

A los pocos días y desde el diario ABC, la rutilante escapista viaria madrileña, Esperanza Aguirre, en una colaboración bajo el epígrafe El matonismo de la izquierda, apostillaba al respecto con la siguiente reflexión: “Los demócratas debemos estar en guardia frente a los que creen que con su chulería y su matonismo pueden imponer su voluntad por esa violencia de aparente baja intensidad que son el insulto, la amenaza y la coacción moral… El matonismo en política es intrínsecamente perverso, y un país que permanece impasible ante actos como estos es un país que demuestra escasa sensibilidad democrática”. No está nada mal la prédica viniendo de la matrona de la corrupción más granada que asola la Comunidad de Madrid, primera y principal responsable política de la franquicia del PP en la rústica sucursal de Valdeavero.

El matonismo como método de expresión política es propio de individuos alérgicos a la razón común, acostumbrados a recurrir al abuso y a la demagogia más zafia para imponer su particular criterio a los demás. Al abuso porque aprovechan su posición de ventaja e impunidad en la que se encuentran para actuar contra las necesidades del pueblo, sin intención de renunciar al machito ni a rectificar; y a la demagogia porque no escatiman en su intención de manipular y condicionar a quienes dependen de su posición, así como a la opinión pública, a la hora de justificar e inocular su dañino proceder.

Abundando en este comportamiento criminal, el periodista Jaime López señalaba recientemente que cuando un responsable público comete un error y no lo repara, lo más seguro es que termine hundido en un problema mayor y que de paso, afecte a más personas (verbi gratia el invictus Tomás Cagancho Gómez) . Si además se obstina en el daño causado, acaba renegando de la realidad, y lo que es peor aún, en su desesperación, termina creyendo que su matonismo es legítimo. Es entonces cuando los ciudadanos que sufren las consecuencias de estos pistoleros, no solo son considerados personas de las que abusar o a las que ignorar, como lo creen ahora, sino que los etiquetan como enemigos a los cuales doblegar.

Si dispensamos una breve mirada a lo sucedido recientemente en la vida pública de Valdeavero, no ha de faltarnos momentos significativos para confirmar la práctica del matonismo más rancio y cenagoso que vienen ejerciendo aquellos que violentan la voluntad popular en la corporación municipal bajo las siglas del PP y del PSOE.

Observar cómo se utiliza la institución municipal para boicotear por todos los medios el ejercicio de los derechos ciudadanos básicos, autorizados convenientemente por la Delegación del Gobierno, en el acto público convocado en esta ocasión por el Partido por la Libertad de Valdeavero bajo el lema “Más jamón y menos chorizos”, con un patán que hace de alcalde, instando a la Guardia Civil y clamando a sus señoritos púnicos-gurtélidos en la Comunidad de Madrid para impedir como fuera el acto de la plaza, mientras en una esquina opuesta la sociolista de la pandilla lleva la cuenta y filiación de los que se van acercando al evento, no deja de tener su puntito berlanguiano, si no fuera por la profunda carga antidemocrática y totalitaria que denotan.

En la plaza de la Constitución, sede del Ayuntamiento de Valdeavero, han venido a confluir en un mismo momento, de un lado, el brazo tonto y facineroso del mayor crimen ciudadano perpetrado en el pueblo, junto a la Guardia Civil, evocando aquella famosa foto de El Lute entre tricornios; de otro, la tejedora del incesante mamoneo bajo emblema socialista, que ha arruinado al pueblo, pero que ha untado generosamente sus cuentas particulares y las de sus señoritos; en el bar, los parroquianos morbosos para no perder ripio; y en medio, ciudadanos alrededor de la bandera, manifestando pacíficamente su indignación ante el estado corrupto del municipio y de la Nación, compartiendo alegremente con los vecinos aquello que mejor y más sustanciosamente simboliza lo que nos une, respetuosos con la ley y las formas debidas para ejercer sus derechos ciudadanos. Dispuesto el retablo en la plaza pública el primer día luminoso y frío de febrero, ¿quién era el extremista, quién el fascista y totalitario, quién el delincuente, quién el cobarde, quiénes los indignos de cualquier consideración y respeto público?

Cuando observamos el proceder del mamaúvas y falsario pendolista municipal, ahora que su hermano gnomo apenas hace acto de presencia por el consistorio, poniendo la mano encima a vecinos pacíficos, amables y generosos, igual en un bar que a la puerta del colegio; reuniendo a los empleados municipales para incitarlos contra un concejal de la corporación, precisamente contra el que fue elegido por el pueblo como alcalde de Valdeavero; repartiendo día tras otro el chantaje, la coacción y la amenaza entre los vecinos y empleados municipales como forma de conducirse en la gestión municipal; todo ello, configura con detalle la más tenebrosa y burda catadura del género humano y político que viene usurpando la corporación, ajeno por completo a la atención de las necesidades de una comunidad para lo que se comprometieron públicamente en su día.

Que todavía algún palmero emboscado disculpe y anime a semejantes impostores mamporreros a seguir liquidando la estimación ciudadana de este pueblo, muestra el nivel de mezquindad y encanallamiento que pretenden imponer como modelo de convivencia en Valdeavero una indecente minoría de trastornados. Pero que todavía existan ciudadanos comprometidos, empeñados y decididos a no rendirse ni callar frente a quienes desprecian los más elementales valores ciudadanos, es la prueba fehaciente e inequívoca de que no lograrán, pese a su matonismo rampante, continuar despreciando la ley, las instituciones y la libre y democrática decisión de los vecinos.

 

La caldera

•enero 20, 2015 • Dejar un comentario

caldereroAldeadavila

Allá por la Edad Media, se llamaba “pendón  y caldera” al privilegio que daban muchos reyes a los ricos-homes de Castilla cuando venían en su socorro con sus gentes a la guerra; y consistía en traer un pendón o estandarte particular, en señal de que podían levantar mesnada, y la caldera como distintivo de que la mantenían a sus expensas. Estos nobles solían ser también, en tiempo de paz y retaguardia, los señores de horca y cuchillo en sus respectivos señoríos.

Curiosamente, por este barbecho madrileño de Valdeavero los usos y costumbres del medievo gozan de plena vigencia en la actualidad, aunque de aquella manera, hasta el punto de ver cómo ahora los villanos de horca y cuchillo son los que, creyéndose dueños del cotarro, han alzado pendón y caldera para socorrerse mutuamente frente al batallón ciudadano de padres, que observan anonadados el modo en el que se hace gleba con los escolares del municipio, unas veces para relleno de fiestas y festividades, y otras de combustible para darse calor humano en el colegio cuando falla la caldera de la calefacción.

Como todo remedo de la tradición y la historia mal ingerida y peor digerida, el resultado es una gélida realidad que nos enfrenta nuevamente a individuos sin razón ni concierto, constatando una vez más su insoportable dejación en el servicio público al que se deben, por encima de otras consideraciones. Es así que los símbolos modernos y tradicionales utilizados para hacerse con séquito andan trastocados y confusos, de tal forma que el pendón de reclutamiento lo ondea para la ocasión el PSOE, y la caldera averiada la pone el PP, que se supone es quien gobierna, reservando en cualquier caso la carne de cañón para los escolares de la localidad, que el martes 13 de enero tuvieron que suspender la actividad docente habitual y pasar la jornada en un aula con la bomba de calor, porque la caldera del centro estaba averiada. Circunstancia que algunos personajes incluso llegan a disculpar como una sorpresa jalogüiniana tardía, dada la superchería popular con estas cosas del calendario.

Sin embargo, después de transcurrido más un año de la reunión de la directiva del ampa con los irresponsables municipales para solucionar la situación respecto a una de las infraestructuras esenciales del colegio, la realidad sigue tal y como la dejó el PSOE de más allá de entonces; es decir dos calderas renqueantes, de las cuales una está fuera de toda normativa y homologación vigente, y otra en la que las piezas esenciales empiezan a deteriorarse y fallar más que una escopeta de feria, transcurrido el ciclo operativo del aparato después de años de funcionamiento, y sin intención de destinar un duro, no digo a una nueva caldera para el colegio, que sería lo más lógico, sino al simple mantenimiento técnico periódico, salvo para reparar los rotos puntuales que van apareciendo en ella.

Frente a la escarchada realidad de los hechos, lo más significativo son las salvedades y actuaciones realizadas al respecto por aquellos con la responsabilidad no solo de ofrecer explicaciones, sino de llevar a cabo las soluciones. El incestuoso abarraganamiento en el que andan inmersos PP y PSOE tiene estos momentos de ternura tan significativos. ¿No querías caldo?, pues ahí tienes dos calderas agujereadas. De ahí que  la presidenta del ampa, que es a la vez la secretaria del PSOE local, disculpe públicamente al perejil pepero de la situación, “las cosas se averían como en cualquier casa”, “el problema está ya en vías de solución”, quizás y precisamente para no tener que dar ella las explicaciones a los padres  de los escolares, después de todo ese despliegue de escritos, denuncias y entrevistas argumentados por la susodicha frente a los hermanos malasombra municipales a propósito de las calderas del colegio. Siendo como es tan puntillista en todo tipo de apreciaciones ajenas, resulta sorprendente la manera tan untuosa de repartir vaselina  a su alrededor y al PP en particular para no dar cuenta pormenorizada de su responsabilidad en el desaguisado. Pero la realidad es así de tozuda, sobre todo si es martes y 13,  tarde o temprano te da un susto cuando pide el saldo.

Con este incidente de la caldera viene a ocurrir lo mismo que en aquella ocasión a propósito de la recogida de firmas para un nuevo colegio que encabezó desde el ampa, en la precampaña electoral de 2007, la troyana que encabeza la lista del PSOE en esta oportunidad. Se ponen al frente de cualquier  demanda surgida entre los vecinos, para luego desviarla y modularla conforme a su sectario interés, hasta dejarlo pudrir desde su posición de mamoneo y control. Llegados a este punto, me permito sugerir, que dadas las dificultades que están encontrando para confeccionar las listas a las municipales (a nadie le gusta ir de carabina con estafadores y perdedores), PP y PSOE podían aunar maldades, y como pareja municipal de hecho que son, alzar pendón y caldera común para intentar así asaltar la alcazaba municipal de Valdeavero, toda vez que las necesidades del vecindario las utilizan y ponen al servicio de su chupóptera ambición personal sin el menor remordimiento.

Aquí, en este punto, podría dar por concluida la presente exposición, y usted por fin dejaría de leer y sacaría las conclusiones que estimara más oportunas sobre quien suscribe y lo que suscribe. Pero estaría faltando a la parte más significativa de los hechos, y nos arriesgaríamos usted y yo a que el chusquero de corona subida exclame que “no tenemos ni puta idea de lo que hablamos”, y a que la presidenta de la cofradía sociata nos conmine a informarnos mejor de las cosas que ella está gestionado desde hace tiempo. Para evitar el sofocón a todos, he aquí el fruto: si hoy no hay una caldera nueva en el colegio de Valdeavero es porque el proveedor no está dispuesto a dejar ningún diezmo en el cepillo del monaguillo.

Con todo ello, es comprensible que a estas alturas uno no sepa muy bien de dónde viene el pendón, si del cazo o del sermón; lo obvio es la laña utilizada por estos caldereros: romper toda caldera para tapar sus agujeros.

Y ahora, vaya y pregunte por el pendón y la caldera en el Ayuntamiento. Y la próxima ocasión que alguno de estos impenitentes pretendan juzgar a este cronista por limitarse a poner en limpio con palabras tanta infamia cotidiana como provocan, se miren en el espejo, aparten las legañas y acierten antes a reconocerse frente a sus demudados y emputecidos rostros.

Cabeza, tronco y extremidades

•enero 10, 2015 • Dejar un comentario

anatomía1

Sin necesidad de hacer un curso de socorrista, sabemos desde la más tierna infancia que toda anatomía humana que se precie cuenta en su haber con tres partes imprescindibles para una normal actividad: la cabeza, por lo general sobre los hombros, aunque hay individuos que la suelen alojar en la entrepierna, y un tronco central propiamente dicho, del que salen dos pares de extremidades con funcionalidades repartidas entre dos brazos, cada uno con su respectiva mano, y dos piernas con su pie correspondiente. Hay más apósitos que adornan el conjunto, pero lo principal a la vista y así, a bulto, se reduce a lo señalado. No obstante, se dan casos excepcionales, como el del sin par almirante de la Armada don Blas de Lezo, que por fin ha sido reconocido recientemente como uno de los representantes más nobles, intrépidos y corajudos de los paralímpicos históricos españoles. Cervantes, Quevedo o Valle Inclán lo fueron también en el palo literario, pero eso es entrar ya en otro tipo de consideraciones ortopédicas que ahora no vienen al caso.

La anatomía, pese al tratamiento frívolo y exhibicionista con el que se suele presentar, tanto entre los ángeles en lencería como entre la erudición forense de cualquier serie policiaca al uso, está claro que no es una cuestión baladí. Desde aquella fórmula magistral de mens sana in corpore sano, el mundo es un inmenso gimnasio lleno de buenas intenciones cada principio de año. Hacemos por lo general de nuestro cuerpo serrano el chivo expiatorio de excesos y carencias propios, conforme a estereotipados cánones de forma y tamaño externos, y el reflejo nudista con el que a diario nos encontramos al salir de la ducha, no acostumbra a ser complaciente durante mucho tiempo con este ritmo de vida tan desordenado y rácano que padecemos. En cualquier caso, lo importante es no hacerse la picha un lío ni perder la cabeza, confundir el culo con las témporas o que los dedos se nos hagan huéspedes, y que cada percha aguante su cuero como buenamente estime y pueda.

Afortunadamente, desde el Renacimiento sabemos que el hombre es el centro y proporción para entender aquello que nos rodea, y gracias a la Ilustración, la luz de la razón es la que nos permite alcanzar significativas cotas de bienestar y felicidad, despojándonos de las imposiciones intelectuales de la religión, la tradición o la autoridad heredados del pasado. En Valdeavero, sin embargo, los referentes de pensamiento y criterios anatómicos que dan la medida de las cosas que nos afligen, quedan circunscritos al ombligo casposo de quien tiene por costumbre rascarse los huevos en mitad de la plaza cuando sale de la siesta; los mismos que le permiten agredir verbalmente y expulsar por sus beatíficos atributos, con el beneplácito de sus hermanastros en el Ayuntamiento, a una agrupación de Protección Civil procedente de Paracuellos, que venía a colaborar en el Belén de este año con la instalación de una carpa para primeros auxilios en la plaza. Con semejante anatomía de nazareno y catecismo político, los grajos disfrazados de PP van pareciéndose cada vez más a un botellón de feria, a medio camino entre los hermanos Dalton y Los Chichos, con el del medio poniéndose lolailo a la hora de sacar pecho y cardar estopa contra los forasteros.

Lo cierto es que el cuerpo del delito ideado por los dos partidos machihembrados hoy en el Ayuntamiento de Valdeavero, con las cabezas respectivas más podridas y encostradas la una con la otra que el fondo de una fosa séptica, y unas hechuras políticas tan ceñidas a la cintura que revientan las costuras, contrarias a todo agrado y consideración ciudadanos, no tiene mayor músculo que el que pueda cubrirse con prendas de saldo y taras en mercadillos de segunda mano después de rebajas, agotada ya la posibilidad de seguir colando género de marca falsificada bajo sus respectivas siglas. Mercancía defectuosa desde su confección, apolillada y en cuarentena por su alto contenido de parásitos.

Por el contrario, en el cuerpo ciudadano vital, atento y aseado, el catálogo de las modas que marcarán tendencia este primavera por el pueblo nos anticipa que se van a llevar las tallas PXL, un prêt-à-porter con el que el usuario se sienta cómodo sin tener que aparecer como un adefesio frente al espejo de la cruda realidad, y sin que destiñan y se encojan las prendas con el primer paso por la lavadora o aparezca un siete al primer roce. En cualquier caso, al sastre que pretenda aparecer por la pasarela pública con ésta o con cualquier otra propuesta, no solo le bastará con decir en alto en mitad del desfile que el maniquí va en pelota picada, sino componer piezas conjuntadas y bien confeccionadas, con un tejido capaz de aguantar el duro trabajo de restañar las vergüenzas de una humilde comunidad despojada de su decoro y porte como ciudadanos. O eso o el vecino, por muy afecto o desafecto que sea, capaz incluso de ponerse lo primero que pilla antes de salir a la calle y hasta de colocarse el jersey del revés, no va a consentir una vez más el timo de vestir su dolorido y siempre cotizante cuerpo ciudadano con mangas y capirotes, brindándosele la ocasión para entonces de darle candela en San Juan a lo más prescindible de cada fondo de armario.

Ajeno a toda proporción y traza ciudadana, el tronco macarra que hace la función de chusquero del municipio ha comenzado una gira de autopromoción familiar por los mentideros del pueblo, con un característico cencerro provocador y nostálgico de mecánicas pretéritas, haciendo creer al respetable que lo que ayer eran gaviotas hoy son mulos, pero que igualmente vuelan, gracias a su ávida predisposición a trasladar a la vida pública municipal su taimada, farisaica y emperejilada trayectoria personal, que tanta prosperidad viene ocasionado al vecindario.

Los del PP y PSOE, en este corte y confección interesado de anatomías y ropajes de sacristía en el que han convertido Valdeavero, me temo que se han debido de creer que son la polla bendecida; y sin embargo, tan cerca ambos del culo.

Pitas, pitas…

•enero 3, 2015 • 2 comentarios

aviculturabis

En el belén de la granja orweliana de Pin y Pon, las figuritas que lo integran se van disponiendo según transcurren los acontecimientos que han de confirmar o alumbrar el nuevo ser y estar de Valdeavero para los próximos cuatro años; casi toda una eternidad. Aun así, no eche las campanas al vuelo ni saque todavía la carroza en procesión; a estas profundidades usted ya sabe que los Reyes Magos son los padres, y que luego toca pagar el débito de la tarjeta al mes siguiente. Malditos cargos a deber, siempre en cuesta cuando el saldo está más canijo.

Por otra parte, no deja de resultar chocante la naturaleza efímera del belén, fiando su esplendor a una estrella fugaz para que ilumine el camino hasta el portal, al tiempo que todo ese atrezo acaba casi siempre arrumbado por unas manos cualesquiera en una caja de cartón, a la espera de una próxima pastorada. Pero para el caso, la ilusión es lo que cuenta, siempre y cuando la cuenta esté rentando a nombre del titular conveniente.

De ahí que tenga lugar en estas fechas un despliegue pirotécnico de ilusionismo menesteroso con cargo siempre al ciudadano, en el que se quieren hacer notar de manera especial las monitoras de la nueva sección femenina socialista de Valdeavero. Aplicadas en establecer quién, dónde, cómo y qué se ha de decir en cada momento, a la hora de la verdad ni hacen ni están, al tiempo que son capaces de desdecirse de lo realizado para confirmar que no saben estar sin descomponer lo que afirman decir, máxime cuando no se quiere hablar de política, y sin embargo, cuando todo, absolutamente todo, empezando por los niños, entra en su thermomix política sonrosada y sonrojante; el relamido método hampa.

Con esa dinámica de grupo de catequistas que se gastan, rechazan como válido todo aquello que no se encuentra bajo su credo y rosario, adjudicando a cuanto determinan como ajeno una automática politización, para justificar así el tratamiento de adversario o en el mejor de los casos, de acción interesada por elementos extraños que no merecen la consideración de ser “de los nuestros”.

Para disimular, ahora por Navidad, se apuntan al dejad que los inmigrantes escriban por mí, cuando llevan toda la legislatura de socios y cómplices políticos delictivos, escribiendo en primera persona la página más sucia de la historia municipal de Valdeavero e impidiendo con su política tampax que el “alcalde inmigrante” pueda llevar a cabo la libre y democrática decisión tomada en su día por los vecinos de este pueblo, incluidos los inmigrantes. Y todavía se permiten adjudicar etiquetas respecto al extremo de la sisa de los demás, olvidando que los vecinos los largaron del gobierno municipal las pasadas elecciones por impresentables, sectarios y ajenos a las necesidades de los ciudadanos.

Estas animadoras de manualidades y ociosidades, redundantes en su propia desvergüenza, cuando comprueban que hay vida más allá del capullo sonrosado que cultivan, apuran el boicot a cualquier actuación que no protagonicen y controlen, y si éste no logra su objetivo, bien desaparecen de la escena para hacer ostensible su rebote, o mal que bien se apropian descaradas de la iniciativa, no sin antes apartar, desacreditar y responsabilizar de cualquier contratiempo al verdadero artífice, no vaya a ponerlas en evidencia y a quitarles foco. Sirva de ejemplo cuando la pustulante socialista va disculpando su incapacidad de acción y movilización de las paridas que promueve, señalando el tiempo y presupuesto con el que contó el tan evocado Halloween de 2011. Y eso que la pájara lleva dos legislaturas chupando del frasco municipal sin hacer el huevo, más que piar y ordenar plantar adelfas junto al colegio. Si supieras, darling, (que lo sabes, y por eso te giba) lo divertido, gratificante, rápido y barato que es crear algo para los demás y con los demás, empezando por tres ciudadanos animosos, una tarde al solecito otoñal, bajo la advocación mariana; all you need is love.

En el Belén de 2011 se dedicaron a encabronar todo lo posible su desarrollo con el único fin de que Maitin no se apuntara otro éxito de participación y convocatoria vecinal, tras el espectacular Halloween del mes anterior, y cuando constataron que no lo iban a conseguir, decidieron capitalizarlo haciéndose bien visibles, de postes, en el acceso al belén como única y principal contribución.

En la edición de este año, como el belén no ha tenido a bien llamarse Belén Viviente a tope de los Socialistas de Valdeavero, ni se han dignado en hacer acto de presencia, tras la consigna ordenada por la nueva cabeza del cartel sociata, que ha decidido celebrar su singular Navidad a la puerta de los bares de la plaza. Curiosa forma de no hablar de política politizando hasta lo que no es política, sino patrimonio de todo un pueblo, como forma de alcanzar el objetivo político de ser la marquesa, tipití tipitiesa, de Valdeavero; y precisamente contra aquello que fue y lo sigue siendo, una de las mejores iniciativas ciudadanas por encima de banderías, impulsada por el alcalde socialista Enrique Ortega.

Sin embargo, emperradas en mandar quiero, aunque sea un gallinero, se reviran sobremanera cuando ven distraídas sus aspiraciones por otros ciudadanos que logran con mayor éxito y muchas menos pretensiones, lo que estas ventajistas topetistas de gallinero saben que son incapaces de alcanzar por sus propios méritos, esfuerzos o capacidad de convocatoria, no digamos por su trayectoria.

Aunque cada vez más escaso de figurantes, si nos atenemos tanto a carneros, bueyes y cabestros, como a capones, pavas y pulardas, el belén de Valdeavero parece ir sobrado. Y luego dicen que si Maitin está orondo; con semejante cabaña de semovientes y volatería y él haciendo de posadero no me extraña.

La madre del carnero

•diciembre 19, 2014 • Dejar un comentario

009Fotografía: Alfonso Garcés

Cuando queremos escudriñar el porqué de las cosas ordinarias apelamos con frecuencia a la madre del cordero, incluso cuando queremos referirnos a lo inasible y todopoderoso nos ponemos mazo agropastoriles y sibaritas, señalando al cordero lechal como origen de toda genealogía humana o divina digna de ser tenida en consideración. Por eso no hay belén que se precie sin pastores, y de ahí que casi siempre que tiene lugar una reunión de rabadanes, una oveja, ya sea churra o merina, acabe en el caldero.

En estos tiempos corrompidos, donde la gomia insaciable socava y devora cualquier vestigio de responsabilidad cívica, semejante tipo de certezas comestibles tranquilizan, y sobre todo dejan un buen sabor de boca. Lo malo es el residuo y el tufo que desprenden una vez digeridas.

A semejante propósito, resulta interesante traer a colación la obra del psicoanalista francés Dominique Laporte, Historia de la mierda (1978), donde pone de relieve la importancia que tiene el análisis de nuestra relación con las inmundicias a la hora de comprender la mentalidad que define a las distintas sociedades en su devenir histórico; así, del mismo modo que no se puede entender la grandeza de la Roma clásica sin su cloaca máxima o el intríngulis del espíritu burgués decimonónico sin el invento y difusión del inodoro, hoy no podríamos entender, por ejemplo, la prosperidad de un asentamiento urbano mínimamente desarrollado y en sintonía con el entorno sin una recogida, tratamiento selectivo y reciclaje de sus residuos urbanos, mucho menos sin la presencia de papel higiénico en el excusado.

Por eso resulta significativo que en temporada de veda izada, donde anda la peña alerta a la caza y pesca con red de todo aquello útil para alimentar el morbo y el exhibicionismo que cualquier televidente abonado a sálvame o a gran hermano lleva dentro, es sacar la mierda a relucir para que acudan las moscardas en tropel y acabemos, como quien no quiere la cosa, por toparnos con la madre del carnero que nos ayuda a precisar el buqué íntimo que embriaga Valdeavero. Y es que la mierda, como cualquier otro vestigio orgánico, cuenta con su particular genealogía, y es en el análisis de la “tripa del cagalar” que decía  Diego de Torres Villarroel, donde acabamos por determinar el adn del odio cainita, torvo y coprófago que se prodiga por el lugar.

Sirva de muestra reveladora la circunstancia de un colector de aguas residuales que peta días atrás en la zona de Floridablanca, para que el carnero perejilero que pasta en el ayuntamiento conmine a los operarios municipales, no ya a que pongan remedio al asunto con diligencia y a  proveerles de los medios necesarios para ello, sino a que tapen rápido el desaguisado “antes que el hijoputa de Maitin haga una foto y lo saque por internet”. Y es el eco de semejante hazaña en la red el que viene a darse de bruces con el origen y filogenia del carnero, literalmente: “no sé de qué se quejan si no son de Valdeavero”, remachado luego en una barra de bar con aquello de: “estaría bueno que nos manejen los corrales los que vienen de fuera y no son del pueblo”. El Valdeavero pata negra y fetén lo conformarían, según esta calaña, solo los aborígenes paridos entre la plaza, el palomar y aledaños, los que acuden una vez al año a procesionar por las calles y se llaman entre sí “hermanos”, mientras la mayor parte de los vecinos, que viven y han de bregar a diario con penurias y dificultades desde hace años, tendrían el consuelo de considerarse paganos cotizantes para el sostenimiento de los actos sociales de los que dicen ser, aunque muchos ni estén ni se les espere, y para engrasar las trapacerías de los colocados al cuidado del melonar.

¿Y sobre semejante clase de endogamia meapilas, analfabestia e indolente, pretenden cuatro sinvergüenzas pastorear a todo un pueblo?  ¿Y a semejante carnero mamporrero lo quieren sacar ahora en carroza disfrazado de becerro de purpurina para que precipite el maná sobre Valdeavero, cuando en realidad se afanan un día sí y otro también por escupir al cielo que les cobija?

Abundando en el belén municipal, el caganer que hace de alcalde, siguiendo la consigna de la inmaculada concepción socialista, y para no ser menos, también se dedica con ahínco a dar topetazos cual carnero con sus berridos habituales, lo mismo contra funcionarios y empleados del municipio, que contra los vecinos que van a mostrar su indignación por el trato recibido en el cementerio durante el sepelio de un familiar. Y el muy ovino, cuando la cosa se pone cruda cacarea que nadie le puede tocar por ser un cargo público, en la creencia de que pueda haber alguna persona decente interesada en querer mancharse las manos de mierda.

Durante la antepenúltima hazaña perpetrada no se le ocurre mejor cosa que irrumpir en el bar de la plaza como carnero de la Legión, para quitar los ejemplares del boletín de Maitin y poner los del PSOE. Y eso que el modorro está en el ayuntamiento por el Partido Popular. La penúltima es llegar tarde al pleno extraordinario que convoca a principios de diciembre, donde se dio nombramiento a la nueva concejala socialista en repuesto del ínclito líder de la secta rosada, y al que faltó curiosamente, como en el pleno anterior donde se sustanció la segunda espantada del morueco, la portavoz y nueva cabeza troyana del rebaño socialista para las próximas municipales, más interesada en hacer topetismo sicológico en el bar, fiada en que el redil se lo están apesebrando convenientemente. En fin, un bullir de topetazos y cencerros en el que andan atareadas y displicentes las criaturitas lanares por el bienestar del municipio.

Pese a todo ello, carneros de semejante magro y pedigrí, por muchos trompazos que den y por mucho que quieran joder entre el rebaño, ignaros de su intrínseca esterilidad, tienen ante sí un estrecho horizonte que va inexorablemente de las fauces de una alimaña hambrienta a las ascuas de un fuego sobre una parrilla.

Buen provecho.